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HOMENAJE A MARCOS ANA

Marcos Ana, viejo militante comunista de 87 años, es la memoria olvidada de la España posmoderna y democrática afanada en enterrar su pasado reciente.

 

Marcos Ana acaba de publicar su biografía para no ser enterrado por el olvido: "Decidme cómo es un árbol", escrita con su lenguaje sencillo y verdadero como es el lenguaje de un hombre autodidacta, que tuvo que formarse a la luz de un candil entre las cuatro paredes de la prisión donde estuvo encerrado 23 años infinitos, los mejores de su juventud y madurez.

 

Dice Saramago en el blog de Marcos Ana: "Hay personas que parecen no pertenecer al mundo y al tiempo en que viven. Marcos Ana es una de esas personas."

 

No dejéis de visitarlo y de enviarle vuestros comentarios o saludos: http://www.marcos-ana.com/

 

 

De Marcos Ana. Poemas:

 

Mi corazón es patio (A Maria Teresa León)

Fragmento

 

¡Hace ya tantos siglos

que nací emparedado,

que me olvidé del mundo,

de cómo canta el árbol,

de la pasión que enciende

el amor en los labios,

de si hay puertas sin llaves

y otras manos sin clavos!

Yo ya creo que todo

-fuera del sueño- es patio.

(Un patio bajo un cielo

de fosa, desgarrado,

que acuchillan y acotan

muros y pararrayos).

  

Ya ni el sueño me lleva

hacia mis libres años.

Ya todo, todo, todo,

-hasta en el sueño- es patio.

  

Un patio donde gira

mi corazón, clavado;

mi corazón, desnudo;

mi corazón, clamando;

mi corazón, que tiene

la forma gris de un patio.

(Un patio donde giran

los hombres sin descanso)

 

 

(sueño de libertad) 

Si salgo un día a la vida

mi casa no tendrá llaves:

siempre abierta, como el mar,

el sol y el aire.

  

Que entren la noche y el día,

y la lluvia azul, la tarde,

el rojo pan de la aurora;

La luna, mi dulce amante.

  

Que la amistad no detenga

sus pasos en mis umbrales,

ni la golondrina el vuelo,

ni el amor sus labios. Nadie.

  

Mi casa y mi corazón

nunca cerrados: que pasen

los pájaros, los amigos,

 el sol y el aire. 

 

 

Carta a los diarios El Siglo, Punto Final y La Tercera de Chile (Dudo que la publiquen)

 

 

Marcos Ana, ejemplo de dignidad

 

España ha cubierto de silencio su pasado reciente y los abyectos crímenes de la dictadura franquista no van a ser juzgados ni sus responsables, muchos aún vivos, condenados. España se permite el lujo de dar lecciones de memoria a otros países que han sufrido dictaduras y represión, pero se niega a desenterrar sus propias miserias.

 

Marcos Ana, viejo militante comunista que ha pasado los mejores años de su vida en las cárceles del franquismo, es historia viva, ejemplo de dignidad y de lucha para todos. Junto con Dolores Ibarruri La Pasionaria, Rosario La Dinamitera, El Campesino, las Trece Rosas, José Díaz, Durruti y tantas y tantos otros luchadores españoles por la libertad,

 

Marcos Ana forma parte de la mejor historia que pueda escribirse, la de los pueblos que combatieron por liberarse del yugo fascista. En España, ese yugo tardó cuarenta años en desprenderse y lo hizo de muerte natural; por eso, el olvido de la memoria ha impregnado la vida y la cultura de todo un país hasta el día de hoy, a pesar de la recién aprobada Ley de la Memoria Histórica, a todas luces insuficiente para quienes sufrieron la represión y los familiares de los miles de desaparecidos.

 

Marcos Ana es la voz de quienes tuvieron que callar para siempre. Poeta, narrador, Fernando Macarro Castillo adoptó el seudónimo de Marcos Ana en honor a sus padres, ha escrito bellísimos textos de amor, de vida, de combate y acaba de publicar a sus 87 años un hermoso libro de memorias: "Decidme cómo es un árbol". Va por ti, amigo Marcos, camarada.

 

Javier Gimeno

Bibliotecario español residente en Chile

09/06/2009 09:43 Autor: espanainsolita. #. Tema: Historia No hay comentarios. Comentar.

CORRESPONDENCIA CASTILLA / CATALUNYA

Carta de J Vaderribas publicada a EL MUNDO:


 Vaya por delante que mi simpatía por vascos y catalanes es la misma,  es decir, ninguna. Pero al menos sé distinguir entre un adversario válido y otro que no lo es. Dicha distinción es muy importante para  todo español que se precie, cuyo objetivo en la vida debe ser dar por periclitados los nacionalismos periféricos. Aunque el nacionalismo vasco está emponzoñado por los crímenes abyectos de la banda etarra, son un rival de mucha más enjundia para la nación española que los siempre timoratos catalanes. Y voy a tratar de explicar el por qué.

 Mientras los vascos han sido siempre un elemento incómodo en todas las invasiones que ha padecido la península, (romanos, godos, árabes), los catalanes se han dejado siempre conquistar por el primero que ha pasado por allí. A un lado la resistencia al invasor, al otro, los fenicios que por un plato de lentejas dejan que se mancille su honor. De hecho, un castellano recio siempre se sentirá más identificado con el carácter rudo y batallador del vasco, dejando momentáneamente a un lado el episodio repugnante que lleva a cabo una banda de asesinos desalmados, que con la falta de carácter, el "acongojamiento", el rechazo al enfrentamiento y el amor por el dinero y no por lo propio que caracteriza a nuestros particulares judíos.

 Por todo esto no me extraña que al primer ataque serio que se le plantea al nuevo gobierno de la Generalidad, sean los propios catalanes los que sacrifiquen a Carod. Mientras los vascos recibieron una presión incomparablemente superior durante el periodo previo a las últimas elecciones autonómicas, y por desgracia para la nación española con resultado nefasto para nuestros intereses, en Cataluña no han sabido resistir ni el primer achuchón. Era de esperar, no tienen sangre. Ellos mismos destruyen a sus líderes.

 No tengamos ninguna duda de que con un par de escaramuzas más, el gobierno de la Generalidad caerá, se convocarán elecciones anticipadas y volverán a gobernar CiU y el PP. Todo debe estar bajo control. Dicen mis contactos en Cataluña que ERC, de hecho el único intento mínimamente serio de ponernos un poco nerviosos, va a quedar electoralmente diezmada el 14-M, mientras que los siempre dóciles chicos de Pujol van a salir ganando de este embrollo. Y ya sabemos que a esta gente con un par de contactos económicos se les tiene más que domesticados. De hecho, encarnan al auténtico fenicio. En definitiva, y para apagar los temores de un buen amigo mío, nuestra autentica preocupación debe estar centrada en el norte..

 Los catalanes se anulan ellos mismos, y si se ponen un poco nerviosos, sacamos la tontería del fútbol (el Barsa, ese gran narcótico) y ya están entretenidos para unas cuantas semanas.


 EN RESPUESTA A SU CARTA:

 Apreciado Sr. Vaderribas,

 Vaya por delante que mi simpatía por los ignorantes prepotentes y los chulos castizos es la misma, es decir, ninguna
. Puestos a buscar  adversarios", usted, con su prepotencia, incultura y defachatez me va como anillo al dedo.

 La gente como usted y los de ETA son dos caras de la misma moneda. El nacionalismo español ha sido siempre ofensivo e imperialista, es decir, criminal, como el de ETA. Ustedes, adversarios nacionalistas españoles, se piensan que España es el centro del mundo y que los que no son castellanos recios y vascos fornidos, son unos cagados y unos comemierda. Lo más grave es que se lo dejen escribir en un medio de comunicación público.

 Veamos, si usted tuviera dos dedos de frente, debería ser más riguroso con la historia y no trepanar las mentes blandas de sus compatriotas con falsedades. Los catalanes no existíamos en la época de los fenicios, ni en la romana, ni prácticamente en la visigoda. Tampoco existían los castellanos, ni mucho menos los españoles. En cuanto a los vascos, no lo tengo claro (¿podríamos decir que eran los íberos?).

De hecho, los catalanes existimos, como nación, desde el año 865 aprox.
 Llegamos a ser: una gran nación hasta el 1.412, cuando desgraciadamente se extinguió la dinastía catalana con el último rey Catalanoaragonés, Martí L’Humà. En el Compromiso de Caspe, las Cortes Catalanas decidieron (equivocadamente) pasar a una dinastía castellana con la condición de que ésta respetara las leyes e instituciones de Catalunya, representadas por la Generalitat.

 Está claro que la mente castellana no estaba preparada para respetar acuerdos, y por lo que veo, no lo estará nunca. Desde entonces han tratado sistemáticamente de violarlos. Si esto se lo hiciéramos nosotros a ustedes, nos llamarían traidores, innobles y nazis, pero como son ustedes quienes lo hacen, se quedan más tranquilos si piensan que nos dejamos prostituir por dinero.

Esto me lleva a pensar en su obsesión por que nosotros sólo pensamos en el dinero. Tienen ustedes además la virtud de vomitar lo primero que les viene a la cabeza, y como uno de sus principales defectos es la envidia, nos achacan constantemente que sólo pensamos en el dinero (lo mismo que les pasa a los judíos en otras partes).

Esto viene de la época en que, después de haber expoliado las Américas, su declive les llevó a morirse de hambre y se dieron cuenta de que tenían unas "provincias" periféricas donde curiosamente, por no haberlas dejado ir a saquear las Américas (esa es su mentalidad), se lo habían tenido que currar en su país, creando riqueza de la nada con su industria floreciente.

 Pues bien, a pesar de lo que les asqueaban los industriales catalanes "por su afán por el dinero", no les asqueaba emigrar a su país para ganárselo y mucho menos recibirlo de los impuestos que con habilidad fenicia gestionaban (para sus batallitas y dispendios en la Villa).

 Otros países como Holanda, Inglaterra, Italia, etc., hacían (y hacen) lo que hacíamos  (y hacemos) los catalanes. Parece que ellos tienen todo el derecho del mundo de hacerlo, no así los catalanes ni los judíos.

 Hablando de batallas, decirle, adversario inculto, que la que perdimos en 1.714, o mejor dicho, la que ganaron ustedes, gracias a su gran "bravura y arrojo", se debió a que Inglaterra nos traicionó. Resulta que el Archiduque Carlos, nuestro candidato a heredar el trono de Carlos II, heredó durante la contienda la corona de Austria, y por tanto, al equilibrarse las fuerzas en Europa, Inglaterra decidió abandonar! a su suerte a los Catalanes - Tratado de Utrecht 1.713 -, con quienes habían pactado una alianza (aunque se quedaron Menorca y Gibraltar*).

El ejercito castellano-francés tardó dos años en entrar en Barcelona, después de sitiarla por mar y tierra. Si los catalanes, como usted insinúa, eran una panda de cobardicas, el ejercito castellano-francés, con unos medios y efectivos infinitamente superiores, debía ser un enjambre de mariquitas. Gracias a esto, el castellano, que a partir de entonces pasó a denominarse español, se impuso en Cataluña.

 Han pasado casi 300 años, y los catalanes seguimos pesados, erre que erre, con nuestro idioma y ganas de autogobierno. Somos un caso único de supervivencia en Europa (y tal vez en el mundo)** Otros imperios colonizadores como Inglaterra o Francia, no tienen casos parecidos en sus dominios. A ustedes les gustaría ser como ellos, pero nunca lo podrán ser. Simplemente por que son ! una panda de chapuzas como Trillo, prepotentes como Aznar y creídos como Piqué que nunca podrán convencer a un nacionalista catalán. Seremos siempre su grano en el culo, incluso cuando hayan acabado con los Etarras.

 *A ver si hay "güebos" de tomar Gibraltar como El Perejil, machotes! Y es que en el fondo sois unos cobardes que sólo os atrevéis cuando lo tenéis claro.

 Som i Serem!
Jordi Net

 

 

**Nota de Máximo Kinast: Viet nam, Nación Mapuche, y muchos otros pueblos han sobrevivido y mantenido sus usos, costumbres e idiomas, como quechuas, aymaras, etc. De haber ejemplos, los hay.

 

23/05/2009 09:52 Autor: espanainsolita. #. Tema: Historia No hay comentarios. Comentar.

SALVEMOS LA CASA DE VICENTE ALEIXANDRE

Una acciòn urgente!!
 
Compañeras/ Compañeros Poetas:

La casa de Velintonia 3, Madrid, la Casa del Poeta Vicente Aleixandre, nos llama solidarios y activos.

Una larga lucha de la Asociacion Amigos de Vicente Aleixandre por otorgarle a la Casa la dimensiòn que merece esta siendo maltratada, obstaculizada por el gobierno de esa ciudad, mientras los politicos en general miran para otra parte.

Sabemos què significa la casa del gran poeta español, y cuànto puede respirar vivo con esas puertas abiertas de par en par a la gente.
 
En una semana aparece una nueva revista Isla Negra dedicada a Aleixandre y alli, entre otros materiales, aparecerà el texto que sigue, acompañado por las firmas de todos los poetas de latinoamerica y el mundo que sientan como propia esta lucha que desarrolla la AAVA arduamente.
 
Me escribe Asunciòn desde la AAVA diciendo que:  " (el pasado jueves 29 enero) el presidente de la AAVA, Alejandro Sanz, una vez concluido
el acto del descubrimiento de la placa en recuerdo a Huidobro, increpó públicamente al alcalde por seguir indiferente ante el abandono de
Velintonia. También repartió pegatinas reivindicativas a los asistentes. Estamos empezando a considerar la posibilidad de hacernos ver y oír más en los actos oficiales, ya que parece que el mero hecho de asistir en silencio con nuestras pegatinas no surte ningún efecto."

Demos un apoyo solidario concreto, adhiriendo e invitando a adherir a la iniciativa de salvar la casa del poeta.
Tenemos pocos dìas, el pròximo domingo debemos estar en circulaciòn con Isla Negra.
Envìen la adhesiòn a impaglioneg@yahoo.es
Asunto del mensaje: Salvemos la casa de Vicente Aleixandre.
 
Los abrazo con el sueño de una casa Abierta a la Poesìa
 
Gabriel Impaglione
 
                                                                           Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre

 

Salvemos la casa de Vicente Aleixandre
Salvemos la Casa de la Poesìa

 

Historia de nuestra lucha

 

En marzo de 1995 un grupo de amigos iniciamos una importante campaña de protesta -encabezada por el poeta y crítico José Luis Cano- para denunciar el lamentable e incomprensible abandono que padecía el histórico inmueble de Velintonia 3 desde la muerte del poeta y premio Nobel Vicente Aleixandre, en 1984. En dicha campaña se recogieron más de un centenar de firmas de prestigiosos poetas e intelectuales.

 

Diez años después de nuestra protesta y en vista de la persistente desidia institucional, decidimos convocar, el 28 de marzo de 2005, una concentración frente a la casa de Vicente Aleixandre (calle de Vicente Aleixandre, 3, en Madrid) a la que acudieron diversos personajes de la cultura de nuestro país.

Esta acción reivindicativa fue recogida en diversos medios de comunicación y, durante unas semanas, atrajo la atención del Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Cultura.

No obstante, en el pleno del Ayuntamiento, celebrado el 30 de marzo de 2005, se rechazó la idea que defendemos: adquirir el histórico inmueble para transformarlo en sede de la futura Fundación Vicente Aleixandre y en un centro de documentación y estudio de la poesía española del siglo xx, o lo que es lo mismo, en la Casa de la Poesía. La representante del Grupo Popular admitió que si la casa se compraba a partes iguales entre el Ayuntamiento (PP), la Comunidad (PP) y el Ministerio de Cultura (PSOE), ellos aceptarían. De esta forma se creó una comisión encargada de negociar la compra del inmueble con los respectivos herederos. Durante varios meses las negociaciones fueron inexistentes, por lo que desde la Asociación continuamos nuestras movilizaciones frente a la casa, al tiempo que seguíamos dando a conocer al mundo tan lamentable situación.

 

Entre los intelectuales que respondieron a nuestra llamada se encuentra el poeta y premio Nobel irlandés, Seamus Heaney, que nos envió una amable carta de adhesión que debería haber avergonzado a nuestros políticos.

Tras un par de reuniones informales de las tres administraciones con los herederos, estos decidieron poner en venta el chalet al comprobar la más que evidente falta de voluntad política para salvarlo.

Desde entonces, el cartel de SE VENDE cuelga de una de sus ventanas.

 

A pesar de ello, y aunque dichas administraciones públicas decidieran romper unas negociaciones que nunca existieron realmente, las concentraciones frente al Ministerio de Cultura, el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad se han mantenido de manera puntual y se mantendrán en el tiempo, incluso si Velintonia se pierde para siempre.

Uno de los actos más relevantes y emotivos organizados por la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre tuvo lugar el 15 de diciembre de 2007. Por primera vez, después de veintitrés años de silencio y abandono, la casa volvió a abrirse a la poesía en un íntimo homenaje al poeta, con motivo del año conmemorativo del 30.º aniversario de la concesión del Premio Nobel, en el que numerosos amigos, intelectuales, poetas, escritores y cantantes leyeron poemas de Vicente.

 

El número XIX-XX de la revista El Ateneo de la primavera de 2008 dedicó un monográfico a la figura de Vicente Aleixandre donde se incluyeron textos y fotografías inéditos del poeta. El artículo "La soledad de Velintonia" relata la historia de nuestra lucha desde sus inicios.

 

En 2009 se conmemora el 25..º aniversario del fallecimiento del Nobel. Veinticinco años de olvido y silencio que se reflejan en el estado actual de su casa madrileña.

 

A día de hoy, Velintonia 3 sigue olvidada por las administraciones públicas... y nosotros seguimos luchando por salvarla.

 

03/02/2009 10:30 Autor: espanainsolita. #. Tema: Historia No hay comentarios. Comentar.

NOTAS PARA UN TESTIMONIO IMPRESCINDIBLE

“Biblioteca en guerra”

 

por Javier Gimeno Perelló

Bibliotecario facultativo. Filólogo.

Universidad Complutense de Madrid

 

La II República española nació el 14 de abril de 1931 gracias a la coalición electoral de las fuerzas de izquierda, denominada Frente Popular, formado, entre otros, por los partidos Socialista de Pablo Iglesias o Largo Caballero, Comunista de Dolores Ibarruri "Pasionaria" o José Díaz y la Izquierda Republicana de Manuel Azaña, quien fuera el segundo presidente del Gobierno republicano. El Frente Popular se constituyó por esos partidos para derrotar a la derecha monárquica y al conjunto de los partidos de derecha como la CEDA (Confereración Española de Derechas Autónomas) de Gil Robles y otros, rompiendo así una larguísima tradición histórica de gobiernos reaccionarios, católicos y monárquicos, desde los lejanos tiempos de la Constitución liberal de Cádiz en 1812 o el Sexenio Revolucionario y la I República en 1873.

 

Si en algo se caracterizó el gobierno de la II República, además, obviamente de sus políticas económico-sociales que favorecieron a amplios sectores del campesinado, trabajadores y capas populares, fue su empeño en desterrar el analfabetismo y la incultura de una España a todas luces atrasada y pobre. España era a comienzo de los años 30 uno de los países con mayor índice de analfabetismo de Europa, superior al 50%; los anteriores gobiernos nunca se preocuparon, ni mucho menos se ocuparon de la educación de los españoles, de modo que muchos pueblos carecían de escuelas y las que existían en las ciudades apenas alcanzaban para una pequeña parte de sus habitantes.

 

Las bibliotecas y los centros y sociedades científicas y culturales, originarias muchas de tiempos del rey ilustrado Carlos III a fines del siglo XVIII, habían desaparecido prácticamente a la llegada de la II República y los pocos museos y teatros se encontraban en un deplorable abandono. El Gobierno del Frente Popular de la II República comenzó a desarrollar un ambicioso plan de alfabetización y de educación, creando escuelas allí donde no existían, bibliotecas, casas del pueblo, donde se impartían clases y se realizaban  actos culturales de todo tipo.

 

La II República Española llevó a cabo una ambiciosa política bibliotecaria para crear un sistema de bibliotecas que llegara a toda la población española con el fin de elevar el pobre nivel educativo y cultural. El libro, la lectura y las bibliotecas, junto con las escuelas, eran las herramientas principales para desarrollar un vigoroso programa de regeneración nacional, por ello se realizó un extraordinario esfuerzo no sólo en la construcción de bibliotecas y escuelas, sino también en su dotación y mantenimiento. Esta incesante labor se reflejó en el campo de las bibliotecas con la creación en noviembre de 1931 de la Junta de Intercambio y Adquisición de Libros para Bibliotecas Públicas, organismo que multiplicó por veinte el presupuesto destinado a la adquisición de libros para las bibliotecas

 

Desde el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes se formó el Servicio de Cultura Popular, órgano encargado de constituir las Misiones Pedagógicas. Las Misiones Pedagógicas estaban formadas por grupos de voluntarios, artistas, intelectuales, escritores, poetas como Federico García Lorca o Rafael Alberti, que recorrían  en pequeños autobuses y camionetas, o en burros y mulas cuando los caminos se hacían intransitables, las zonas más retiradas y recónditas del país en perdidos valles montañosos o rincones ocultos de la geografía nacional. Las Misiones tenían el encargo de «difundir la cultura general, la moderna orientación docente y la educación ciudadana en aldeas, villas y lugares, con especial atención a los intereses espirituales de la población rural»

 

La acción de las Misiones abarcaba tres aspectos:

1. El fomento de la cultura general a través de la creación de bibliotecas fijas y circulantes, proyecciones cinematográficas, representaciones teatrales donde no había un teatro construido, conciertos, un museo circulante, etc.

2. La orientación pedagógica a los maestros de escuelas rurales

3. La educación ciudadana necesaria para hacer comprensibles los principios de un Gobierno democrático a través de charlas y reuniones públicas.

Las caravanas de las Misiones iban pertrechadas de colecciones de libros para prestar a los vecinos, leer en voz alta para quienes no sabían u organizar pequeños talleres literarios, atrezzos y enseres de teatro que los artistas utilizaban en sus representaciones de obras clásicas o modernas, fonógrafo y discos de música clásica o contemporánea, proyector de cine y películas que exhibían en las plazas o en lugares habilitados.

 

Con este aparataje, las Misiones  llevaban a estos lugares libros, música, teatro, cine, que a la mayoría de los sitios jamás había llegado y las gentes desconocían por completo. Cuando llegaba la camioneta de las Misiones, para muchos de los vecinos de los pueblos constituía un auténtico acontecimiento y una fiesta, pues era la primera vez que veían una película de cine, oían una pieza musical, leían o escuchaban leer un libro o contemplaban una obra de teatro.

 

Las Misiones Pedagógicas de la II República fue la labor cultural más importante que un gobierno español hizo por su pueblo en muchos siglos de historia. Tal vez, lo más significativo de las Misiones  para las gentes fuera la colección de libros que llevaban, las bibliotecas ambulantes, que se renovaban periódicamente. Insignes bibliotecarios como Juan Vicens o Teresa Andrés se ocuparon de mantener al día las bibliotecas de las Misiones para que no faltaran los libros allí donde aquellas llegaban y los vecinos contaran con libros prestados que podían devolver, renovar o adquirir nuevos préstamos en la próxima visita. Pero también los recitales de poesía o las representaciones teatrales adquirían gran renombre entre las gentes. Muchas de esas actividades estaban dirigidas y participaban insignes intelectuales y escritores de la época, como los citados poetas García Lorca o Rafael Alberti, o también Luis Cernuda, Miguel Hernández, la filósofa María Zambrano, Ramón Gaya y un largo etcétera.

 

La oposición política al gobierno del Frente Popular nunca vio con buenos ojos la labor pedagógica y cultural que la II República estaba extendiendo por todo el país, como tampoco veía bien que el pueblo español formara parte de las decisiones políticas de su gobierno. Pronto se inició por parte de la derecha una campaña de desprestigio al gobierno republicano, unido a violentos actos de sabotaje, asaltos y asesinatos de personas afines a cualquiera de los partidos del Frente Popular, creando un ambiente enrarecido y violento que culminaría con el intento de golpe de estado el 18 de julio de 1936 por parte del sector más reaccionario del ejército, al mando del general Francisco Franco Bahamonde, y el inicio de una cruenta guerra civil que duraría tres largos años y terminaría con el derrocamiento de la II República y el comienzo de una interminable dictadura fascista que duraría cuarenta años plagados de terror y miseria.

 

Uno de los principales objetivos, si no el más importante, de las fuerzas franquistas, también llamadas nacionalistas, era la destrucción de la obra cultural y educativa emprendida por el gobierno del Frente Popular. De este modo, la aviación franquista y las tropas de su ejército destruyeron de manera sistemática escuelas, museos, bibliotecas, universidades, centros sociales y casas del pueblo. La persecución y asesinato de intelectuales y escritores fue constante por parte de los fascistas durante los tres años de la contienda, siendo el caso más emblemático el asesinato de Federico García Lorca en su ciudad natal, Granada, por una banda de facciosos de la Falange, el partido de la extrema derecha fascista al mando de un pistolero llamado José Antonio Primo de Rivera, propagador "intelectual" de la llamada "dialéctica de los puños y las pistolas".

 

La persecución, detención y asesinato o fusilamiento de poetas, novelistas, pensadores, científicos, etc., continuó en la posguerra y a lo largo de la dictadura militar del general Franco: el poeta alicantino Miguel Hernández, muerto de tuberculosis en la cárcel, fue, junto con García Lorca en plena contienda, el otro caso de poeta represaliado que dio la vuelta al mundo. Centenares de grandes pensadores y artistas como Antonio Machado, Rafael Alberti, José Gaos, Tomás Navarro Tomás, Jordi Rubió, Agustín Millares Carlo, Antonio Rodríguez Moñino y un larguísimo etcétera, tuvieron que tomar el camino del exilio a tierras argentinas, mexicanas, chilenas, estadounidenses, donde continuaron su labor intelectual y social iniciada en la España republicana y aún antes.

 

Pero el gobierno de la República no permaneció impasible ante el ataque y destrucción por las tropas y bandas fascistas de todo cuanto se había creado y construido durante los años republicanos. Desde Cultura Popular, el servicio, como dijimos, creado por el Ministerio de Instrucción Pública para extender la política educativa y cultural de la República, se desarrolló una importantísima campaña de defensa de la cultura atacada por el fascismo.

 

Trabajadores de los museos, los archivos y las bibliotecas protegieron de los bombardeos y ataques franquistas cuantas obras artísticas, literarias y patrimoniales pudieron, poniendo en grave riesgo sus vidas. En octubre de 1936, tropas fascistas detuvieron a funcionarios de la Biblioteca Nacional acusándoles de ser partidarios de la República. En 1937 esta biblioteca sufre los bombardeos de la aviación franquista. El insigne filólogo Tomás Navarro Tomás, quien fuera su director durante el transcurso de la guerra, salvó, junto con el personal de la biblioteca, gran parte de los libros, que fueron trasladados a la ciudad de Valencia, donde se mantenía firme el gobierno republicano.

 

La destrucción de libros, obras de arte, bibliotecas, archivos y museos fue una constante de las tropas franquistas sublevadas contra el gobierno legítimo y democrático de la República.

En honor a la verdad, hay que decir que algunos miembros del ejército y de grupos afines a la República destruyeron y quemaron archivos y bibliotecas eclesiásticas, ello motivado por un fuerte anticlericalismo ocasionado por el permanente apoyo de la jerarquía católica a los nacionalistas. Pero estos hechos fueron considerablemente menores en comparación con la sistemática, constante y abrumadora destrucción de documentos por parte de los facciosos.

Uno de los casos más dramáticos fue el de la Universidad Central, hoy Complutense, de Madrid, donde en mayo de 1939 se condenaron al fuego “los libros separatistas, los liberales, los marxistas, los de la leyenda negra, los anticatólicos, los del romanticismo enfermizo, los pesimistas, los pornográficos, los de un modernismo extravagante, los cursis, los cobardes, los seudocientíficos, los textos malos y los periódicos chabacanos”.

No fue, desgraciadamente, el único caso. Decenas de bibliotecas públicas y universitarias fueron saqueadas por el bando franquista y sus libros y periódicos destruidos o apartados de circulación por tratarse de publicaciones "con grabados pornográficos, de literatura socialista, comunista, libertaria, y, en general, disolvente".

La censura fue constante en las zonas tomadas por el bando franquista y se convirtió luego en una cultura dominante durante todo el período dictatorial. Desde el inicio de la guerra civil los fascistas fueron aprobando medidas legislativas que atentaban contra la libertad de expresión y la libre circulación de libros, como por ejemplo una orden de 1937 que significaba la depuración en bibliotecas públicas, centros culturales, colegios y academias de toda publicación, que "transmitiera ideas nocivas para la sociedad", creándose para ello Comisiones de Depuración en cada distrito universitario que elaboraron listas de libros prohibidos que contuvieran ideas opuestas al espíritu del Movimiento Nacional de los sublevados franquistas.

Las obras que los facciosos destruían o censuraban eran, según su terminología:

1. Obras pornográficas de carácter vulgar sin ningún mérito literario.

2. Publicaciones destinadas a la propaganda revolucionaria o a la difusión de ideas subversivas sin contenido ideológico de valor esencial.

3. Libros y folletos con mérito literario o científico que por su contenido ideológico puedan resultar nocivos para lectores ingenuos o no suficientemente preparados para la lectura de los mismos.

En agosto de 1936, el gobierno republicano constituyó la Junta de Incautación, Protección y Conservación del Tesoro Artístico Nacional, dependiente del Ministerio de Instrucción Pública, con el fin de salvar los tesoros artísticos amenazados por la destrucción. Los libros y la prensa confiscados en Madrid, así como varios miles de libros de la biblioteca universitaria serán custodiados en los sótanos de la Biblioteca Nacional y en la Hemeroteca Municipal. La Junta de Incautación logró reunir en la Biblioteca Nacional 40 archivos, 70 bibliotecas y cerca de 500.000 volúmenes. Igualmente, Tomás Navarro Tomás distribuyó 283 bibliotecas escolares, rurales y municipales. 

La bibliotecaria Teresa Andrés, directora de la Sección de Bibliotecas de Cultura Popular, se encargó de llevar colecciones de libros y bibliotecas completas a los hospitales y a los milicianos republicanos en los frentes de guerra que combatían al fascismo, constituyendo más de 900 bibliotecas en batallones y cuarteles.

Campañas propagandísticas con emblemas y consignas como "El pueblo en defensa de la cultura" o "Con libros y cultura derrotaremos al fascismo", animaban a los soldados y al pueblo a no dejar de leer y culturizarse como principal arma contra el fascismo. Era la lucha de la cultura y del pensamiento frente a la ignorancia del pueblo provocada interesadamente por la reacción. Decenas de bibliotecas populares, de escuelas y de casas del pueblo fueron arrasadas por las bombas incendiarias de la aviación nacionalista de las tropas del general Franco, miles de libros y documentos desaparecidos de la Biblioteca y el Archivo Nacional y bibliotecas populares, obras pictóricas y esculturas del Museo del Prado y otros museos derruidas.

La bibliotecaria María Moliner, autora también del "Diccionario de uso del español", diseñó el Proyecto de Bases de un Plan de Organización General de Bibliotecas del Estado, que no pudo ser llevado a cabo porque la dictadura militar fulminó toda la política cultural republicana y silenció, fusiló o encarceló a muchos de sus responsables y trabajadores, como María Moliner y otros insignes bibliotecarios, separados de su cargo.

El fin de la II República española significó el fin del período más ilustrado de la historia de España en materia de cultura y educación, y el comienzo del período más aciago y dramático en materia de libertades, de dignidad, de educación, de derechos, de justicia y de cultura. "Viva la muerte", "Muera la inteligencia", son célebres exabruptos escupidos por uno de los mayores genocidas y corruptos que ha tenido el ejército español, el legionario Millán Astray. Ese fue el espíritu y la filosofía durante toda la dictadura.

Transcurridos más de treinta años de democracia, España tiene el dudoso privilegio de ser el país europeo con menor índice de lectura, de carecer de una política de bibliotecas escolares y de reducir horarios de algunas bibliotecas públicas y universitarias por falta de personal o de recursos. Cuarenta años de fascismo donde se queman libros y bibliotecas significan decenas de años de cenizas para el futuro.

La amnesia y la desmemoria han sido y siguen siendo una constante en el imaginario del español medio del siglo XXI. La bibliotecaria republicana Teresa Andrés lo expresó con toda crudeza: “Nos enterró el olvido”.

Sirva esta introducción al magnífico documental que presentamos para que la historia de la infamia no se repita y hechos como los ocurridos recientemente en Bolivia no vuelvan nunca más y sean juzgados y condenados sus responsables facciosos.

Los ilustres y heroicos bibliotecarios y trabajadores de la cultura que ayer arriesgaron y en muchos casos dieron su vida para salvar el patrimonio cultural de su pueblo en aquellos aciagos años de la guerra civil española, y los archiveros y bibliotecarios bolivianos que hoy defendéis con denuedo a vuestro gobierno democrático legítimamente elegido y lucháis contra los asesinos de la vida y de la cultura, sois nítido ejemplo de dignidad, de orgullo, de solidaridad y de humanidad para el mundo.

MUCHAS GRACIAS

 

 

13/11/2008 14:56 Autor: espanainsolita. #. Tema: Historia No hay comentarios. Comentar.

COLON ERA CATALAN

El profesor Charles F. Merrill ha invertido 18 años en la investigación de dicha teoría y dice que hay muchísimas pruebas que la avalan.
 

Ni genovés, ni portugués, ni croata ni castellano. Para el profesor de la Saint Mary´s University de Maryland (Estados Unidos), Charles F. Merrill, los orígenes del descubridor de América hay que buscarlos en Catalunya, en la familia de la banca Colom de Barcelona, y no en Génova, donde la historia oficial sitúa al almirante. En Colom of Catalonia. Origins of Christopher Columbus. Revealed (Demers Books), que el año que viene verá la luz en catalán, Merrill desgrana sus argumentos a favor de la catalanidad de Colón.

"El navegante se refiere a los Reyes Católicos como ´mis señores naturales´; si fuera genovés no hubiera añadido ´naturales´, hablaría de ´mis señores´ a secas", argumenta Merrill, experto en historia medieval y profesor de castellano y latín en la citada universidad. Merrill, que ha invertido 18 años en la investigación de la teoría catalana de Colón, añade que no ha encontrado "ningún documento oficial de la época en que salga el nombre de Colombo. Aparecen Colomo, Colom y Colón, pero nunca el italiano Colombo. ¿Por qué? Pues porque se castellaniza Colom en las formas Colomo y Colón", opina Merrill en un perfecto catalán.

El autor hace referencia a unos recibos a nombre de Cristóbal de Colomo y Cristóbal Colomo, de 1487, y a las capitulaciones de Santa Fe, del 17 de abril de 1492, en las que ya aparece como Cristóbal Colón. Y más. Merrill cuenta que tras el descubrimiento el navegante escribió tres cartas (una de ellas a Luis de Santángel, escribano de ración), de las que actualmente se conservan copias en castellano y en latín, "pero tenemos argumentos para pensar que la versión original era en catalán. El hijo de Colón, Hernando, un gran bibliófilo, tenía un índice de libros con anotaciones, entre ellos tenía la carta que su padre envió a Santángel y decía que era en catalán".

Merrill, que la pasada semana presentó su libro en Òmnium Cultural de Barcelona, cuenta que hay muchísimas más pruebas que avalan la teoría catalana: "Sus catalanadas, puso Montserrat a una isla...". Pero la prueba definitiva está en manos de las muestras de ADN que desde hace años está analizando el genetista José Antonio Lorente.


La Vanguardia, Rosa M. Bosh | Barcelona | 23/10/2008 | Actualizada a las 03:31h

http://www.lavanguardia.es/lv24h/20081023/53565426702.html

 

http://xpoferens.blogspot.com/

23/10/2008 10:36 Autor: espanainsolita. #. Tema: Historia No hay comentarios. Comentar.

12 DE OCTUBRE, TIERRA, GRITARON...

Por Ingrid Storgen*

A 20 años de la llegada de los “santos” conquistadores, los habitantes de las islas del Caribe fueron prácticamente exterminados.

En las minas de plata, de Potosí, quedaron los pulmones reventados de los indígenas que trabajaban día y noche para enriquecer al viejo continente.

500 mil víctimas anuales quedaron como saldo de semejante atrocidad durante los primeros 150 años de exterminio que trajeron la “cultura y el desarrollo”, ¿acaso encontraremos crímenes tan bestiales como celebrados?

Más de 500 años de dominación extranjera, las culturas Azteca, Inca, Maya fueron devastadas y a ello le llamaron progreso, aunque muchas comunidades resistieron con estoicismo el saqueo, dando cátedra de altura moral aunque tan poco se hable de ello. La ferocidad de la conquista logró opacar ante los desmemoriados, las luchas genuinas y bravas que se oponían a su exterminio, al despojo y a la violación de sus hijas y mujeres.

No hubo monumentos para estos rebeldes, tampoco avenidas donde hayan estampado sus nombres inolvidables,  la historia que escriben los ganadores siempre resulta más creíble para las mentes cerradas que responden a los intereses más mezquinos.

Hubo un Tupac Catari que se animó a gritar ante el invasor “volveré y seré millones”, pero hasta esa frase le fue arrebatada para atribuírsele a alguna otra persona, como parte del continuo saqueo cultural y la tergiversación de la historia.

Pero volvió nomás, aquí cerquita, en esa Bolivia que resiste los embates de la colonización moderna que actúa en colaboración con la CIA y de los grandes pulpos internacionales.

Volvió siendo millones en Ecuador, en Guatemala, en República Bolivariana de Venezuela, en el pueblo mapuche, en el aymara y volverá en cada pueblo que se anime a reivindicar esa historia olvidada.

Volvió también  La Gaitana, Cacica de Tamana de esa Colombia herida de muerte por el Terrorismo de Estado que perdura hasta nuestros días.

Va La Gaitana esta vez empuñando la Espada de Bolívar que da vueltas en el continente y en cada lugar del mundo donde la opresión deja más víctimas y más dolor. Vuelven los pijaos y vuelven los paeces.

Volvió el Indio Hatuey vuelto cenizas en una hoguera por no aceptar  la “salvación” de su alma ofrecida por un sacerdote, que recibió como escupitajo de dignidad una pregunta más incisiva que la espada, lanzada por la boca de Hatuey:

“Hay gente como ustedes en el cielo”?  Y cuando el sacerdote respondiera: “hay muchos como nosotros”, Hatuey atacó con el filo de su lengua: “no deseo saber nada de un dios que permite que tal crueldad fuera hecha en su nombre”.

Hoy, a más de 500 años de la entrada a América de la muerte legalizada e instigada por un trono cubierto de oro, esmeraldas y amoralidad ilimitada, para muchos el 12 de Octubre es nada más que un feriado.

En algún lado y para beneficiar el turismo interno, ese feriado es móvil y se lo corre hacia el lunes 13.

Será esa la manifestación de repudio a un día que no puede considerarse festivo, sino que debe ser un innegable día de lucha, memoria colectiva, reflexión?

Día de duelo y de dolor añejo.

¿Será que es más interesante mantener el capitalismo salvaje que entró para quedarse, en lugar de honrar con el  recuerdo y respeto  la memoria de nuestros primeros habitantes, dueños legítimos de estas tierras oprimidas?

¿Será que tenemos temor de tomar posicionamiento por las víctimas que dejó la historia y que la eterna desmemoria se encargó de catapultar entre las frías paredes del olvido que es tan asesino como la más brutal de las armas?

Nuestros indígenas no merecen semejante afrenta, merecen nuestro homenaje, nuestro recuerdo y hasta nuestra vergüenza ajena. Merecen un día de duelo, porque su sangre no puede haber sido derramada en vano.

No obstante la hipocresía reinante, vuelve la conciencia indígena para recordarnos que un día, comenzó una  historia, cuando algunos  gritaron Tierra…!!!

Y la saquearon…

Ante esa conciencia viva, sin embargo, muchos nos ponemos de pie gritando ¡bravo hermanos, estamos con ustedes!

________________

*Ingrid Storgen: 04 de octubre. Mientras tantos reservan hoteles y resorts dónde irán a pasar el feriado largo y mientras otros rendimos culto a nuestros mártires honrados por el latido de nuestros corazones. ahoraporellos@yahoo.es   -   www.kaosenlared.net

 

06/10/2008 09:37 Autor: espanainsolita. #. Tema: Historia No hay comentarios. Comentar.

LOS PRESUNTOS CRÍMENES DEL REY DE ESPAÑA

El coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés ha acusado formalmente ante el Congreso de los Diputados y las más altas instancias españolas al rey Juan Carlos I de España de diversos crímenes cometidos por su persona. Acusaciones que se han topado con el más absoluto silencio de las autoridades.

El pasado mes de abril, el coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés, acusó, mediante un escrito al Presidente del Congreso, al rey Juan Carlos de una serie de irregularidades que son "presuntos y graves delitos que no deben quedar escondidos, de ninguna de las maneras, bajo la alfombra de la historia. Como los que relaciono a continuación: Un intento de golpe de Estado, (...) la puesta en actividad, en 1983, de los batallones de la muerte, (...) enriquecerse de una forma exagerada e ilegal, (...) ejercer la corrupción continuada y generalizada, (...) desviar fondos reservados del Estado, (...) un presunto asesinato (...)".

Texto completo (http://www.larepublica.es/spip.php?article11973 <http://www.larepublica.es/spip.php?article11973> )

(en negrita se destacan los crímenes de los que el borbón es objeto de acusación):

AL EXCMO SR. PRESIDENTE DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS DE LAS CORTES ESPAÑOLAS

Don Amadeo Martínez Inglés, coronel del Ejército, escritor e historiador militar, se dirige a VE y a la Cámara que preside con arreglo a lo que dispone el artículo 77.1 de la Constitución española manifestándole lo siguiente:

Con fecha 23 de septiembre de 2005, y con arreglo a cuanto dispone el artículo 77.1 de la Constitución española, remití al presidente de esa Cámara en la legislatura anterior, señor Marín, un exhaustivo Informe (40 páginas) sobre los hechos acaecidos en España en la tarde/noche del 23 de febrero de 1981 (popularmente conocidos como la "intentona involucionista del 23-F") en el que, después de una larga investigación de más de veinte años, presentaba toda una serie de indicios racionales que apuntaban a que el rey Juan Carlos I fue el máximo responsable de su planificación, coordinación, preparación y ejecución. En consecuencia le solicitaba la creación de una Comisión de Investigación, conforme a lo que establece el artículo 76.1 de la Carta Magna, que, a pesar del tiempo transcurrido y con los máximos poderes, estudiara, investigara y analizara tan deleznable episodio de la reciente historia de España y depurara las responsabilidades (políticas e históricas, preferentemente) en las que pudo incurrir el monarca español.

En enero de 2006, cuatro meses después del envío del Informe sobre el 23-F al presidente del Congreso de los Diputados y visto que éste no parecía dispuesto a acusar recibo del mismo y, mucho menos, a estudiarlo o debatirlo en la Cámara que presidía (aunque me consta que dio traslado del escrito a los diferentes grupos parlamentarios) decidí enviar el prolijo documento al presidente del Senado, señor Rojo, al del Gobierno de la nación, señor Rodríguez Zapatero, y a cada uno de los presidentes de las más altas instituciones del Estado: Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional, Consejo de Estado...etc, etc. Ninguna de las autoridades a las que iba dirigido el, al parecer, "políticamente incorrecto" escrito (a excepción del presidente del Senado, quien acusó recibo a través de la Comisión de Peticiones de la Cámara) contestó al mismo.

Al no obtener ninguna respuesta, tanto del presidente Marín como de los presidentes de las más altas instituciones del Estado, año y medio después, con fecha 23 de febrero de 2007, presenté en el Congreso de los Diputados el mismo Informe solicitando de nuevo la creación de una Comisión que investigara el supuesto golpe de Estado del 23-F; visto, además, lo ocurrido en esa Cámara el día 23 de febrero del año anterior, fecha en que se cumplía el vigésimo quinto aniversario de tan desgraciado evento, al rechazar de plano algunos grupos parlamentarios la nota institucional que pretendía difundir el presidente y que, como venía siendo costumbre en los últimos años, señalaba al rey Juan Carlos como supremo y único "salvador de la democracia y las libertades del pueblo español" puestas en peligro por el golpista Tejero.

Como consecuencia de todo lo anterior y consciente de que el Congreso de los Diputados, con su señor presidente al frente, y el resto de autoridades a las que había dirigido el documento nunca se iban a molestar en acusar recibo del mismo (si sus señorías no quieren debatir tan espinoso asunto que lo haga la opinión pública, primero nacional y después internacional), he decidido publicar todas mis investigaciones sobre el rey Juan Carlos en forma de libro ("Juan Carlos I, el último Borbón". Styria. Febrero 2008), un extenso trabajo sobre la vida del monarca español en el que analizo, después de muchos años de estudio y dedicación, no sólo el ya comentado asunto del 23-F sino algunas de las numerosas y graves irregularidades políticas, militares, familiares, económicas... que ha protagonizado, primero en su juventud y después a lo largo de sus treinta y dos años de reinado. Muchas de estas irregularidades son, obviamente, presuntos y graves delitos que no deben quedar escondidos, de ninguna de las maneras, bajo la alfombra de la historia. Como los que relaciono a continuación:

1º.- Un intento de golpe de Estado, ya que a estas alturas está fuera de toda duda que, en el otoño de 1980, dio el visto bueno a sus militares cortesanos (los generales Armada y Milans) para que planificaran, organizaran, coordinaran y ejecutaran una ilegal e inconstitucional maniobra político-militar-institucional (el ya comentado 23-F), de acuerdo con determinadas fuerzas políticas del arco parlamentario, con el fin de cambiar el Gobierno legítimo de la nación española y frenar con ello un golpe militar de la extrema derecha castrense. Maniobra que después sería abandonada por él mismo y sus compinches políticos ante la estrafalaria entrada del teniente coronel Tejero en el Congreso de los Diputados, poniendo así en serio peligro de guerra civil a este país.

2º.- La puesta en actividad, en 1983, de los batallones de la muerte o grupos de terroristas de Estado denominados GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) para hacer desaparecer (matar o secuestrar) miembros de ETA, saltándose a la torera todas las normas y leyes del Estado de derecho y usando las mismas tácticas y técnicas de los separatistas vascos. Grupos de asesinos a sueldo del Estado español que, con el conocimiento y la autorización del Jefe del Estado y comandante supremo de las FAS españolas, el rey Juan Carlos, serían organizados y dirigidos por los servicios secretos militares (CESID) nutriéndose de funcionarios militares y civiles españoles y mercenarios extranjeros.

3º.- Enriquecerse de una forma exagerada e ilegal hasta convertir a su familia en una de las más grandes fortunas de Europa y el mundo, recibiendo sospechosas donaciones y créditos personales desde el exterior y realizando substanciosos negocios aprovechándose de su omnímodo poder institucional y su inviolabilidad ante la ley. Lo que ha propiciado que en treinta años su fortuna se haya elevado, según prestigiosas publicaciones extranjeras (en España el mutismo en todo lo referente a la familia real es absoluto), a la importantísima suma de 1.790 millones de euros (300.000 millones de pesetas). Cifra ésta nunca desmentida por La Zarzuela.

4º.- Ejercer la corrupción continuada y generalizada, al recibir y aceptar como rey y jefe del Estado regalos y donaciones multimillonarias de empresarios y particulares (yates, coches, petrodólares para apoyar la reconquista de Kuwait...)

5º.- Desviar fondos reservados del Estado para pagar sus aventuras galantes y los chantajes de alguna de sus numerosas amantes, como el que tuvo que hacer frente a partir del año 1994 tras su larga relación amorosa de 15 años de duración con una bella vedette del espectáculo español. Que nos ha costado a los contribuyentes españoles más de 500 millones de pesetas, pagados con los fondos reservados del CESID, Presidencia del Gobierno y Ministerio del Interior.

6.- Un presunto asesinato (el simple homicidio ya fue aceptado en su día por él mismo y su familia) cometido en sus años mozos, ya que el 29 de marzo de 1956, con 18 años de edad y siendo un distinguido cadete de la Academia General Militar de Zaragoza, con seis meses de instrucción militar intensiva en su haber y otros seis de instrucción premilitar (experto por lo tanto en el uso y manejo de toda clase de armas portátiles del Ejército español) mató, estando sólo con él y en muy extrañas circunstancias que nunca han sido aclaradas, de un tiro en la cabeza procedente de su propia arma a su hermano Alfonso, de 14 años, el preferido de su padre, don Juan de Borbón. Quien, según muchos políticos del entorno de éste, iba a ser elegido por el conde de Barcelona para sucederle en sus derechos dinásticos a la corona de España ante el proceder de Juan Carlos que ya en esas fechas manifestaba una irregular y perruna obediencia a Franco con vistas a acceder al trono saltándose a su propio padre.

En relación con este turbio asunto (que ha permanecido cincuenta años en el más absoluto de los secretos), el citado trabajo de investigación desmonta una tras otra todas las hipótesis tejidas en su día por la propia familia de Juan Carlos y el dictador Franco para hacer creer a los españoles que todo fue un desgraciado accidente. Supuesto accidente que nunca fue investigado ni por la justicia portuguesa ni por la española, civil o militar, siendo el homicida en aquellas fechas un profesional de las Fuerzas Armadas españolas.

De todos estos presuntos delitos cometidos por el rey Juan Carlos I, que recoge el ya repetidas veces comentado trabajo de investigación, se presentan abundantes indicios de culpabilidad. De la mayoría de los cuales, por otra parte, han tenido constancia en los últimos años las elites mejor informadas de este país (políticos, periodistas, líderes sociales...) pero sin atreverse a denunciarlos y, mucho menos, a perseguirlos. El historiador militar que formula el presente escrito ha decidido ahora darles publicidad en forma de libro para conocimiento de todos los españoles. Libro que, por otra parte, pasados ya dos meses desde su publicación, no ha sido desmentido en ninguno de sus extremos ni por la propia Casa Real española ni por autoridad alguna. Hasta el momento también, tanto el Congreso como los demás poderes del Estado han "callado y otorgado".

En vista de ello, constituidas ya las nuevas Cortes Generales salidas de la voluntad popular expresada el 9 de marzo pasado y comenzado con ello una nueva legislatura, me dirijo a VE como presidente del Congreso de los Diputados para, en virtud de lo que contempla el ya citado artículo 77.1 de la Carta Magna española, exigir la creación de la ya repetidas veces solicitada Comisión parlamentaria que proceda de inmediato a estudiar e investigar las ya muy claras responsabilidades del monarca español en los hechos comentados con anterioridad y que resumo de nuevo:

1º.- La llamada durante años "intentona involucionista del 23-F" y que en realidad no fue tal sino una chapucera maniobra borbónica de altos vuelos, al margen de la Constitución y de las leyes, para cambiar el Gobierno legítimo de la nación en provecho de la Corona.

2º.- La creación y organización de los autoproclamados Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), compuestos por determinados estamentos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y del Ejército (de los que el monarca español tuvo conocimiento antes de que empezaran a actuar a través de documentos reservados del CESID) y que cometieron, con métodos expeditivos criminales, por lo menos veintiocho asesinatos de Estado y un secuestro.

3º.- El sorprendente y rápido enriquecimiento de su familia (en treinta años ha pasado de la indigencia más absoluta a disponer de una de las mayores fortunas de Europa, según informaciones de toda solvencia que no han sido desmentidas por La Zarzuela).

4º.- La aceptación continuada de regalos y donaciones por parte de particulares (yates, coches...) que lógicamente harían los interesados persiguiendo algo a cambio.

5º.- Los pagos con fondos reservados de Presidencia del Gobierno y de los ministerios de Defensa e Interior para enfrentar el chantaje de determinada vedette del espectáculo español, que disponía de comprometedores vídeos sexuales con el rey Juan Carlos.

6º.- La desgraciada muerte del infante D. Alfonso de Borbón en "Villa Giralda" (residencia de los condes de Barcelona en Estoril) el 29 de marzo de 1956 y que al hilo de los análisis incluidos en el trabajo de referencia dejan bastante claro que el supuesto accidente pudo ser en realidad un fratricidio premeditado. Mis estudios como militar y como experto en armas dejan muy pocas dudas al respecto. Como tal hecho nunca fue investigado por la justicia (ni portuguesa ni española) exijo, como historiador y ciudadano español, que se abra un proceso clarificador sobre el mismo, exhumando si es preciso los restos del infante que reposan en el Monasterio de El Escorial e interesando del ministerio de Defensa la documentación que pueda obrar sobre aquel homicidio en los archivos de la Academia General Militar de Zaragoza, con el fin de que expertos judiciales y técnicos en balística y teoría del tiro puedan hacer sus evaluaciones y aclarar definitivamente el misterio que encierra aquél luctuoso suceso de la historia de España. Y dejando abierto el camino para que los jueces establezcan las responsabilidades penales a las que todavía debiera enfrentarse Juan Carlos de Borbón, ya que en aquella época no estaba cubierto constitucionalmente por ningún manto de inviolabilidad o irresponsabilidad y sólo era un profesional del Ejército español (cadete de la Academia General Militar de Zaragoza), sujeto por lo tanto a las leyes penales castrenses.

Responsabilidades que podrían ser de carácter penal pero, con toda seguridad, históricas y políticas pues si se demostrara la culpabilidad del actual rey de España, habría que reescribir con toda urgencia la historia de este país.

Hasta aquí, señor presidente del Congreso de los Diputados, los presuntos delitos cometidos por el actual rey de España, tanto en su ya largo reinado como en sus años juveniles de caballero cadete en la Academia General Militar. Que este modesto historiador militar y coronel del Ejército no está dispuesto a que queden ocultos entre las bambalinas de la historia y sin su correspondiente condena, sea esta penal, moral o histórica.

Por ello le reitero una vez más la solicitud de que todos estos hechos sean estudiados, investigados y analizados en profundidad, y cuanto antes, por una Comisión parlamentaria (auxiliada por los correspondientes expertos), ya que sin duda debe ser ese foro parlamentario, como suprema expresión de la soberanía popular, el que promueva inicialmente las acciones pertinentes, de tipo judicial o político, que permitan aclarar tan graves e importantes cuestiones. Que afectan al país en general y, sobre todo, a su historia pues no deja de ser un auténtico sarcasmo y una burla al pueblo español que ya figure en los libros de historia de este país como máximo salvador de la democracia y de las libertades de sus ciudadanos aquél que fue el primero en ponerlas en peligro autorizando el golpe de Estado del que, según la angelical teoría oficial, nos salvó a todos.

Ante esta Comisión debería comparecer el propio rey Juan Carlos (ya se pidió su presencia ante el Tribunal Militar de Campamento en el año 1982 para que contestara a las acusaciones de golpismo vertidas en su contra por algunos acusados y testigos en el golpe del 23-F) pues una cosa es que su persona sea, a día de hoy, constitucionalmente inviolable y no sujeta a responsabilidad y otra muy distinta el que no pueda y deba comparecer ante los legítimos representantes del pueblo para dar a conocer su versión sobre unos hechos gravísimos de la reciente historia de España en los que él ejerció el papel de protagonista absoluto.

Y por último, señor presidente del Congreso de los Diputados, si tanto esa Cámara como los demás poderes del Estado optan, una vez más, por tomarse mis denuncias contra el rey Juan Carlos I a título de inventario, es decir, como si estuvieran formuladas contra el históricamente preclaro e insigne Alfonso X el Sabio en lugar de a menor gloria del, a todas luces, menos docto y ejemplar personaje que en estos momentos ocupa la Jefatura del Estado español a título de rey por deseo testicular del dictador Franco, este historiador militar (que le recuerdo, por si lo ha olvidado, fue encarcelado y separado abruptamente de su carrera por un ministro de Defensa de su partido, en 1990, por reivindicar, con conocimiento de causa, un Ejército profesional para España; aspiración que consiguió en 1996) se verá obligado moralmente a pedir amparo internacional en la instancia judicial o mediática que estime oportuna y conveniente, incluido si fuera preciso el Tribunal Penal Internacional. Porque no deja de ser un contrasentido y un esperpento jurídico que la Audiencia Nacional española, a través de su "juez estrella" Baltasar Garzón, se dedique a perseguir jefes de Estado extranjeros, presuntos genocidas, terroristas y responsables de crímenes de lesa humanidad, y no haya llamado siquiera a declarar al máximo responsable de los asesinatos de los GAL (crímenes de Estado que no prescriben ni deben contemplar en su enjuiciamiento inviolabilidad alguna): el rey Juan Carlos I. Quien recibió precisa y abundante información reservada del CESID en su momento (la famosa Acta Fundacional y otros documentos) sobre la preparación y pronta puesta en ejecución de la llamada "guerra sucia" contra ETA. Y no hizo nada por evitarla.

Y espero, señor presidente, que no tome estas mis últimas palabras como una amenaza (jamás me permitiría semejante libertad contra el máximo representante del pueblo soberano y tercera autoridad del Estado) sino como una respetuosa advertencia de un ciudadano español que ha dedicado toda su vida a la defensa de este país, que sólo ha recibido a cambio represiones y sinsabores y que, desde luego, como le enseñaron hace ya muchos años en una Academia Militar, no va a cejar en la lucha por sus ideales y convicciones.

España no puede tener ni un minuto más en la Jefatura del Estado a un hombre de pésima catadura moral, homicida confeso (que no ha pagado todavía por su delito), presunto asesino y también, en grado de presunción por el momento, golpista, malversador de fondos públicos y terrorista de Estado.

Le adjunto, señor presidente del Congreso, copia del Informe remitido en septiembre de 2005 y febrero de 2007 a su predecesor en el cargo.

Firmo el presente escrito en Alcalá de Henares a 4 de abril de 2008

04/08/2008 14:18 Autor: espanainsolita. #. Tema: Historia Hay 1 comentario.

ASCÓ

Por Rafael del Barco Carreras

Es noticia este abril del 2008. El Ebro contaminado, ¡pobre río! Esa Central es otro monumento a la GRAN CORRUPCIÓN. Lo de menos es que la construyera el franquismo sin la mínima oposición. Si la patria del progresismo, la Rusia Soviética, las construía,  a nadie se le ocurriría una simple manifestación en contra.

Después las hubo, y en demasía, hasta la histeria y muertos, clamando por las “alternativas”. Pero si el petróleo, las hidroeléctricas o el carbón son igual de peligrosas, contaminantes o destructivas del medio ambiente, y las “alternativas” son más un deseo que sustancial realidad, y nadie quiere quedarse a oscuras, de nuevo se plantea la “energía atómica”. Es cuestión de léxico, “fusión” o “fisión” “blanca o negra”, “calor frío o caliente”. Trasvase o simple tubería.

Una zona caliente la de Tarragona, pero si como me escribe un buen comentador de temas “calientes”, él ya no cree ni que la tierra sea redonda, a mí que desde el Poder se trasformen los blancos en negros y todos traguemos, si se emplean a fondo con sus Teles y periódicos, hasta me parece bien.

Lo que ya no me parece tan bien es que para enterarme de uno de los estropicios más graves de esa Central deba leer un librito del secretario de Juan Piqué Vidal, Antoni Piñol,  “La toga manchada de Piqué Vidal”, 1998 (que repito fue a denunciar a su jefe a Fiscalía y salió denunciado, y condenaron a año y medio por chantajear al rey del chantaje en Barcelona). Y no me preocupa el alarmismo de si como en un Chernóbil Cataluña y España pudo saltar por los aires, sino algo mucho peor.

Los cheques bancarios que se fotocopian en el libro y que sirvieron no solo para hacer desaparecer de una “acción popular”, denuncia en el Juzgado n. 3 de Reus, proc. abv. 90/90, al Presidente de FECSA de entonces Luis Magaña Martínez, y al de HIFRENSA, propietaria de la Central, Jaime Carrasco Belmonte, sino que a la par, en pasteleo entre el Presidente González y Jordi Pujol (los dos en uno se trasmutaban en Franco) la prensa se callara “para no alarmar”.

Leer la denuncia interpuesta por el abogado medioambientalista (se define) Marc Viader Pericás por el incendio en la Central el día 19 de octubre de 1989, clasificado por la Organización Internacional de la Energía Atómica como incidente serio y grave de nivel TRES, el cual pudo producir la muerte de incontables especies y hasta la extinción física de la salud de la población humana de Cataluña, dice tal cual… y siguiendo con lo de la falta de refrigeración del núcleo, etc… se me encoge tanto el corazón que debo no creerlo para seguir tan tranquilo en mi casa.

Ignoro en que acabó la denuncia donde solo se acusó a gente de segunda fila, pero sigo preguntándome que hacía el Bufete Piqué Vidal manejando varias decenas de millones por un incendio en esa Central. Pregunta estúpida, porque FECSA pagó millones a la GRAN CORRUPCIÓN, según confesión de sus propios CAJEROS, en negro (bolsas del Corte Inglés de 50 en 50 millones), no solo por ese incendio, sino por los chantajes de Pascual Estevill, y colaborando en chantajes y repartos los abogados de la propia eléctrica, los Vives Rodríguez de Hinojosa.

Ignoro por mis limitaciones técnicas y hasta culturales cual de las alternativas que la humanidad tiene para producir energía es menos mala, pero que lo menos malo se convierte en terrible, según quien lo maneja,  de eso no me cabe la menor duda.

 

26/04/2008 10:53 Autor: espanainsolita. #. Tema: Historia No hay comentarios. Comentar.

ELEGÍA DE OTERO A MARÍA LINAREJOS

María Linarejos Ruiz (1963-2008), originaria de Jaén, ha fallecido esta madrugada en la ciudad de Valdivia, sur de Chile.
 
 
Quien más que este escriba que hace sonar un clarín de amor sempiterno, que tantos intentaron acallar,
puede dar la infausta noticia, deshecho en hilachas de sangre mi corazón, inhumado en el de ella y su alma,
envuelto en la niebla, en el humus celeste desde donde vino en un sueño antenoche a anunciarme su marcha,
quién estaba en capacidad de sentir como ella, ni yo ni nadie, ni las mafias de poder, de estafetas, de impostores, de comediantes de estampillas de letras de molde, aquellos que la odiaron e injuriaron, que la vejaron en su pureza y justeza a la vez que le negaron un mínimo espacio para que ella regalara las primigenias palabras, ésas que en su intuitivo arte, en sus versos que escribía en trance, en angustias suprahumanas, que siempre afirmó que el verdadero poeta debía "empeñar" su ALMA en "sí misma", en la tarea de la lucha porque el mundo despertara, y conociera los inmensos secretos que le eran confiados desde el Universo Más Lejano, que está más allá de lo sabido. Sólo Ella.
 
María Linarejos sufrió en este país, sus labios eran "saciados" con el dolor, con el veneno de los canallas, pero ella devolvía solamente amor, amor a todo lo viviente, al que muerto en vida quisiera escucharla, con esa voz pastosita, de pastora de los bosques del Sur del fin del planeta, que abrazaba y besaba a los bosques sollozando, que amaba países de deleites, elixires célicos.
 
Nos ha legado catorce obras, dos de ellas publicadas con su esfuerzo personal en la miseria, con su sangre, con una pluma venal, dulce, que corría suave en susurros por las hojas con tinta verde, como musgo, semillando y sembrándonos de rizadas emociones, de sentimientos superiores y generosos.
 
"Lo que se adhiere al no olvido", asolada de soledad ya, apartada no por sí, sino por los estafetas, y "Existencias Invisibles"...la más dolorosa paradoja poética premonitoria de su sino de artista, están en algunos lugares de este país del océano pacífico, y las olas la arrullan, la acunan, en miles de plumitas, como esos pavos reales que maravillaban su belleza, Belleza imperecedera, la suya.
 
Debo querellarme y hacer Justicia con La Maestra que pisaba entre rastrojos de difuntos, que tocó todas las puertas de este infrasuburbio inhumano, que a riesgo de su familia partió a España a luchar por lo suyo, y que la mafiosa letra oficial del fascismo no la dejó prender la rosa en los labios resecos de los "poetas" de su patria.
 
Enmudecida, condenada por la ternura, por los fachistas y revoltosos ansiosos de fama y dinero y poder, ha muerto María Linarejos Ruiz, tal su destino de vate verdadera, de dardo célico lanzado por los dioses a dar en nuestras sangres y quedarse en ella para siempre.
 
Lina, Oh la Sola, del soliloquio, mi amada hermana, me lega la responsabilidad de velar su pluma, para que no vuelva a morir, en el rescate de su espíritu para que este Sordo País y la Pútrea "Madre" España sean acusados de infamia y canallismo contra LA MÁS CONMOVEDORA, humana entre humana, diosa entre númenes.
 
Lina se ha esfumado, pero su cuerpo, que será ojos abiertos en los bosques de Valdivia, estarán mirándonos en su mítica estaba en la tierra, en la leyenda que prosigue, porque Profeta de versos clariVidentes, va lanzada por el aire, ya perdida en lo no perdido, ad'Herida al no olvido, Existente ahora en su Invisibilidad.
 
Lina, amada compañera, mi lira, de tus lecciones de cuerdas de sangre, te despido,hermana, te beso el cuerpo despojado y encomiendo una oración imposible, un ruego a las potesdades y las edades que en ti nunca tuvieron lugar.
 
Loor a MARÍA LINAREJOS RUIZ, loor y gloria AL ALMA Más qu' herida, a una llaga en que ella transmitió su poesía, y el sino se cumple para la genia, vida breve y fecunda.
 
El que tenga un oído súper sónico, aquellos de cera arrancada, que Escuche su voz para levantarnos a todos de las cal en que nos hallamos sepultados, de su impecable existencia QUE DEBEMOS APRENDER A VER. A VER.
 
Nos vemos, Lina, querida, nos VEMOS, ah mi amada hermana. Nos vemos, te estoy viendo reír a las puertas del Hospital de La Tierra, tocando a rabiar mis locas cuerdas.
 
Mauricio Otero.-
30/03/2008 16:28 Autor: espanainsolita. #. Tema: Historia Hay 1 comentario.

LA GUERRA DENTRO DE LA GUERRA

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Eric Hobsbawn
Ñ - Buenos Aires

Difundido por Ave Crítica - Perú

 

La película Casablanca (1943) se ha convertido en uno de los íconos permanentes de cierto tipo de cultura, al menos para las generaciones de más edad. Sus frases han pasado a ser parte de nuestro discurso, como la de "Play it again, Sam" (Tócala otra vez, Sam), eternamente mal citada, o "Round up the usual suspects" (Reúne a los sospechosos de siempre). Si dejamos de lado el tema central de la historia de amor, esta película trata sobre las relaciones entre la Guerra Civil española y los aspectos políticos más amplios de ese extraño pero decisivo período histórico del siglo XX, la era de Adolfo Hitler. Rick, el protagonista, ha combatido por los republicanos en la Guerra Civil española. Vuelve de ella derrotado y pesimista para abrir un café en Marruecos, y la película termina con su retorno a la lucha en la Segunda Guerra Mundial. En pocas palabras, Casablanca habla de la movilización del antifascismo en los años 30. Y los que se movilizaron contra el fascismo antes que la mayoría, y con más pasión, fueron los intelectuales occidentales.

Hoy es posible ver la Guerra Civil, aporte español a la trágica historia del más brutal de los siglos, el XX, en su contexto histórico. No fue, como debería haber sido según el neoliberal François Furet, tanto una guerra contra la ultraderecha como contra la Internacional Comunista -opinión que comparte, desde un ángulo sectario trotskista, el vigoroso filme de Ken Loach, 'Land and Freedom' (Tierra y Libertad, 1995)-. La única elección se planteaba entre dos bandos, y la opinión democrática liberal abrumadoramente eligió el antifascismo. Por ello, cuando a los estadounidenses se les preguntó a comienzos de 1939 qué país querían que ganara una guerra entre
Rusia y Alemania, el 83 por ciento prefirió una victoria rusa. España estaba en guerra contra Franco -es decir, contra las fuerzas del fascismo con las cuales estaba alineado Franco- y el 87 por ciento de los estadounidenses apoyaba a la República. Lamentablemente, a diferencia de la Segunda Guerra Mundial, ganó el bando equivocado. Pero en gran medida es mérito de los intelectuales, los artistas y escritores, que se movilizaron tan abrumadoramente a favor de la República, que en este caso la historia no haya sido escrita por los vencedores.

Para situar a la Guerra Civil española en el marco general de la era antifascista, tenemos que tener presentes tanto el fracaso de la resistencia contra el fascismo como el desproporcionado éxito de la movilización antifascista entre los intelectuales europeos. Me refiero no solamente al éxito del expansionismo fascista y la imposibilidad de las fuerzas partidarias de la paz de detener la llegada, aparentemente inevitable, de otra guerra mundial. También tengo en cuenta que sus adversarios no lograron modificar la opinión pública.

Y, sin embargo, si puedo reconstruir los sentimientos de esa generación apoyándome en mi memoria personal, mi generación de la izquierda, ya fuéramos intelectuales o no, no se veía a sí misma como una minoría en retirada. No creíamos que el fascismo inevitablemente continuaría avanzando.
Estábamos seguros de que sobrevendría un mundo nuevo. Dada la lógica de la unidad antifascista, sólo la incapacidad de los gobiernos y los partidos progresistas para unirse contra el fascismo explicaba nuestra serie de derrotas.

El consenso intelectual

Esto ayuda a explicar el desproporcionado vuelco hacia los comunistas de aquellos que ya estaban en la izquierda. Pero también ayuda a explicar nuestra confianza en nosotros mismos como intelectuales jóvenes, porque este grupo social fue el que más fácil, y desproporcionadamente, se movilizó contra el fascismo. La razón es obvia. El fascismo -incluso el fascismo italiano- se oponía de manera fundamental a las causas que definían y movilizaban a los intelectuales como tales, es decir los valores de la Ilustración y las revoluciones estadounidense y francesa. Salvo en Alemania, con sus poderosas escuelas de teoría adversas al liberalismo, no había un cuerpo significativo de intelectuales seculares que no pertenecieran a esta tradición. La Iglesia Católica Romana tenía muy pocos intelectuales destacados que fueran conocidos y respetados como tales fuera de sus propias filas. No niego que en algunos campos, fundamentalmente el de la literatura, algunas de las figuras más prestigiosas fueran claramente de derecha -T. S. Eliot, Knut Hamsun, Ezra Pound, W. B. Yeats, Paul Claudel, Céline, Evelyn Waugh- pero, incluso en los ejércitos de la literatura, la derecha políticamente consciente formaba un modesto regimiento en los años 30, salvo quizá en Francia. Una vez más, esto se hizo evidente en 1936. Los escritores estadounidenses, ya fuera que aceptaran o no la neutralidad de su país, se oponían mayoritariamente a Franco, y Hollywood aún más. De los escritores británicos a quienes se les preguntó, cinco (Waugh, Eleanor Smith y Edmund Blunden entre ellos) estaban a favor de los nacionalistas, 16 eran neutrales (entre otros, Eliot, Charles Morgan, Pound, Alec Waugh, Sean O''Faolain, H. G. Wells y Vita Sackville-West) y 106 estaban a favor de la República, muchos de ellos en forma apasionada. En cuanto a España, no hay dudas de cuál era la posición de los poetas de lengua española -aquellos que hoy se recuerdan: García Lorca, Machado, Alberti, Miguel Hernández, Neruda, Vallejo, Guillén-.

El atractivo de la resistencia armada, el poder combatir y no simplemente hablar, fue casi con certeza decisivo. Cuando se le pidió que fuera a España por el valor propagandístico de su nombre, W. H. Auden le escribió a un amigo: "Seguramente voy a ser un malísimo soldado. ¿Pero cómo puedo dirigirme a ellos y hablar en su nombre sin convertirme en uno?" Creo que es prudente decir que la mayoría de los estudiantes británicos políticamente conscientes, de mi edad, sentían que tenían que combatir en España y tenían cargo de conciencia si no lo hacían. La notable oleada de voluntarios que fueron a pelear por la República es, creo, única en el siglo XX.

Eran un grupo muy heterogéneo, socialmente, culturalmente y por su historia personal. Y, sin embargo, como expresó uno de ellos, el poeta inglés Laurie Lee: "Creo que compartíamos algo más, algo único para nosotros en aquel momento: la oportunidad de realizar un gesto noble y poco complicado de sacrificio personal y fe, que quizá nunca volvería a repetirse... Pocos sabíamos que habíamos venido a una guerra de mosquetes que eran reliquias y ametralladoras que se trababan, para ser conducidos por aficionados valientes pero desconcertados. Pero, por el momento, no había verdades a medias ni titubeos, habíamos encontrado una nueva libertad, casi una nueva moral, y descubierto un nuevo Satán: el fascismo". No digo que las brigadas estuvieran integradas por intelectuales, aunque servir como voluntario en España, a diferencia de la incorporación a la Legión Extranjera francesa, implicaba un nivel de conciencia política, y sin duda de conocimiento del mundo, que la mayoría de los trabajadores no politizados no tenía. Para la mayor parte de ellos, a excepción de los provenientes de la vecina Francia, España era terra incognita -en el mejor de los casos, una forma en el atlas escolar-. Sabemos que el cuerpo más numeroso de brigadistas internacionales, el francés (apenas por debajo de 9.000), en su casi totalidad había surgido de la clase obrera -92 por ciento- y comprendía sólo un 1 por ciento de estudiantes y profesionales liberales, prácticamente todos comunistas. Dadas sus habilidades técnicas, la mayoría de estos en realidad trabajaron detrás de las líneas del frente. Sin embargo, dentro o fuera de las Brigadas, el compromiso, y a veces el compromiso práctico, de los intelectuales no está en duda. Los escritores apoyaban a España no sólo con dinero, discursos y firmas sino que también escribían sobre ella, como lo hicieron Hemingway, Malraux, Bernanos y casi todos los jóvenes poetas británicos contemporáneos destacados: Auden, Spender, Day Lewis, MacNeice. España fue la experiencia fundamental de sus vidas entre 1936 y 1939, aun cuando más tarde la mantuvieran fuera de la vista.

Entre los perdedores, las polémicas acerca de la Guerra Civil, a menudo airadas, nunca se han interrumpido desde 1939. No ocurrió lo mismo durante el desarrollo de la guerra, aunque incidentes tales como la prohibición del partido marxista disidente POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) y el asesinato de su líder, Andrés Nin, provocaron protestas internacionales. Evidentemente, cierta cantidad de voluntarios extranjeros, intelectuales o no, que llegaban a España quedaron consternados por lo que veían allí, por el sufrimiento y la atrocidad, por lo despiadado de la guerra, por la brutalidad y la burocracia de su propio bando o, en la medida que las conocían, por las disputas e intrigas políticas dentro de la República, por el comportamiento de los rusos y muchas otras cosas. También en este aspecto, las discusiones entre los comunistas y sus adversarios nunca cesaron. Pero, durante la guerra, los que tenían dudas permanecían en silencio una vez que partían de España. No querían darles argumentos a los enemigos de la gran causa. Después de su regreso, Simone Weil, aunque ostensiblemente desilusionada, no dijo una palabra. Auden no escribió nada, aunque modificó su gran poema de 1937 "España" en 1939 y no autorizó a que se lo reeditara en 1950. Ante el terror desatado por Stalin, Louis Fischer, periodista de estrechos vínculos con Moscú, renegó de sus pasadas lealtades, pero se tomó el trabajo de hacerlo recién cuando su gesto ya no podía perjudicar a la República española. La excepción que confirma la regla: el Homenaje a Cataluña de George Orwell. El libro fue rechazado por el editor
de Orwell, Victor Gollancz, "quien creía, como mucha gente de izquierda, que debía sacrificarse todo para preservar el frente común contra el avance del fascismo". La misma razón dio Kingsley Martin, editor del influyente semanario New Statesman & Nation, para aceptar la crítica adversa de un libro. Estos representaban la opinión abrumadoramente mayoritaria en la izquierda. El mismo Orwell reconoció, luego de su regreso de España, que "una serie de personas me ha dicho con diverso grado de franqueza que no se debe contar la verdad sobre lo que está sucediendo en España y el papel que cumplió el Partido Comunista porque hacerlo predispondría a la opinión pública contra el gobierno español y así beneficiaría a Franco". De hecho, como el mismo Orwell reconoció en una carta a un crítico amigo, "lo que usted dice sobre no anoticiar a los fascistas en razón de las disensiones que hay entre nosotros es muy cierto". Lo que es más: el público no mostró ningún interés por el libro. Recién en la época de la Guerra Fría, Orwell dejó de ser una figura incómoda y marginal.

El principal tema de debate

Naturalmente, las polémicas póstumas sobre la guerra española son legítimas y, en verdad, esenciales pero sólo si separamos el debate sobre cuestiones reales de las posiciones tomadas del sectarismo político, la propaganda de la Guerra Fría y la pura ignorancia de un pasado olvidado. El principal tema de discusión sobre la Guerra Civil española fue, y sigue siendo, cómo se relacionaban la revolución social y la guerra en el bando republicano. La Guerra Civil española fue, o empezó siendo, las dos cosas. Fue una guerra nacida de la resistencia de un gobierno legítimo, con la ayuda de una movilización popular, contra un golpe militar parcialmente exitoso y, en importantes partes de España, la transformación espontánea de la movilización en una revolución social. Para llevar adelante una guerra
seria, un gobierno necesita estructura, disciplina y cierto grado de centralización. Lo que caracteriza a las revoluciones sociales como la de 1936 es la iniciativa local, la espontaneidad, la independencia de las máximas autoridades o incluso la resistencia a ellas -estos rasgos
estuvieron especialmente presentes dada la singular fuerza del anarquismo en España-.

En pocas palabras, lo que se discutía y se sigue discutiendo en estos debates es lo que separaba a Marx de Bakunin. Las polémicas sobre el disidente POUM no vienen al caso aquí y, dadas las reducidas dimensiones de esa agrupación y su papel marginal, prácticamente carecen de importancia. Pertenecen a la historia de las luchas ideológicas ocurridas dentro del movimiento comunista internacional o, si se prefiere, de la despiadada guerra de Stalin contra el trotskismo con el cual sus agentes (equivocadamente) lo identificaban. El conflicto entre el entusiasmo libertario y la organización disciplinada, entre la revolución social y el ganar una guerra, sigue siendo real en la Guerra Civil española, aun cuando supongamos que la URSS y el Partido Comunista querían que la guerra acabara en revolución y que las partes de la economía socializadas por los anarquistas funcionaban bastante bien. Las guerras, por flexibles que sean las cadenas de mando, no pueden librarse, ni las economías de guerra administrarse, de manera libertaria. La Guerra Civil española no podría haberse llevado a cabo, y menos ganado, siguiendo los lineamientos orwellianos.

Sin embargo, en un sentido más general, el conflicto entre la revolución como aspiración de libertad y el ganar una guerra no es puramente español. Surgió con toda su fuerza después del triunfo de las revoluciones en las guerras de liberación: en Argelia, probablemente en Vietnam, sin duda en Yugoslavia. Dado que la izquierda perdió en la Guerra Civil española, en este caso el debate es póstumo y cada vez más alejado de las realidades de la época. La repugnancia moral hacia el estalinismo y el comportamiento de
sus agentes en España está justificada. Es lícito criticar la convicción comunista de que la única revolución que importaba era la que le diera al partido el monopolio del poder. Pero estas consideraciones no tienen una importancia fundamental. Marx habría tenido que enfrentarse a Bakunin aun cuando todos los que peleaban en el bando republicano hubiesen sido ángeles. Pero debe decirse que la mayoría de los que lucharon por la República como soldados consideraba que Marx era más pertinente que Bakunin, pese a que algunos sobrevivientes recuerden la euforia espontánea, aunque ineficiente, de la fase anarquista de la liberación, con ternura y exasperación a la vez.

Fuera de España, la Guerra Civil siguió viva, como todavía lo está entre sus cada vez más escasos contemporáneos no españoles. Para los que eran jóvenes en aquel momento, fue y sigue siendo como el recuerdo acongojante e indestructible de un primer gran amor perdido.

18/03/2007 09:32 Autor: espanainsolita. #. Tema: Historia No hay comentarios. Comentar.


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